PRESENTACIÓN Y CONTACTO

Nuestros primeros recuerdos en la vida son aquellos que están cargados de una fuerte emoción, sólo aprendemos aquello que nos interesa y nos acercamos a todo aquello que nos motiva o nos haga pasar un buen momento. Desde las emociones se aprende más y mejor. Con esta premisa, ya tenemos el antídoto contra la apatía o la pereza que uno pueda encontrar en las aulas. 

De esta forma, abandonamos explicaciones simplistas de la realidad como la falta de recursos. De hecho, según los datos de la OCDE, las administraciones públicas españolas dedican 7.293 dólares al año por alumno de Educación Infantil, 9.559 dólares en Educación Secundaria (FP y bachillerato) y 11.925 dólares en Terciaria (FP superior y universidad). De media, cada estudiante le cuesta al Estado 9.608 dólares al año (7.390 euros al año). Pues bien, todas estas cifras son superiores tanto a la media de la OCDE (una organización que agrupa a los 34 países más desarrollados) como a la media de la UE-21 (los estados comunitarios que también forman parte de la OCDE). Así, el gasto medio en primaria en la OCDE es de 6.725 dólares, de 8.412 dólares en secundaria y 11.382 dólares en terciaria.

Se considera que un estado una vez alcanzado un nivel de gasto mínimo (que todos los países occidentales cumplimos) el rendimiento de un sistema educativo no depende de cuánto más se gaste, sino de cómo se haga. Es decir, el problema de España no es de coste, es de diseño del modelo.

Pero, ¿a qué problema se refieren? El Informe del Programa Internacional para la Evaluación de Estudiantes (PISA por sus siglas en inglés, Programme for International Student Assessment) es desde hace unos años la medida más aceptada internacionalmente para medir el rendimiento educativo en los países ricos. Hay un cierto consenso entre los expertos de que sus tres pruebas son una buena manera de evaluar la calidad de un sistema educativo. Desde que se inició, España ha estado siempre por debajo de la media de la OCDE en prácticamente todas las métricas: Comprensión Lectora, Competencia Matemáticas y Ciencias.

No pretendo en estas líneas abrir ningún debate, ni compararnos con los sistemas educativos más desarrollados como el de Finlandia, Canadá, Corea, Holanda o Shanghai. 

Sólo pretendo poner un pequeño grano de arena en alterar la forma y manera de divulgar, transmitir y enseñar las ciencias para desde el juego, la fantasía y la carga de emotividad, nuestros estudiantes sean capaces de comprender mejor las leyes que nos gobiernan y aumenten su capacidad de analizar la realidad que les rodea.




La Ciencia Ficción o la Fantasía como elementos motivadores permiten enseñar y aprender en un terreno más cercano al alumno. En muchas fases de su vida, quizás en la actual, estos temas constituyeron su divertimento. Así que, ¿porqué no convertir su ocio, sus juegos, en el enganche necesario para hacerle mejorar su aprendizaje? 

En palabras del profesor Sergio L. Palacio, “no resulta tan sencillo como puede parecer a simple vista cambiar de un plumazo toda esta tradición y se requiere un gran esfuerzo, tanto personal (por parte de los profesores de ciencias en la educación secundaria) como en lo económico (por parte de las autoridades estatales y autonómicas).”

Además, habrá rechazos, algunos ni querrán escucharos, pero mi experiencia dice que se puede hablar de ciencia, divulgar ciencia y motivarles hasta puntos que antes no había visto usando esta metodología. 

Por cierto, soy profesor y me llamo Alfonso León.


       yoconcienciamas@gmail.com


Lecturas recomendadas:


- Física de Película: una herramienta docente para la enseñanza de Física universitaria usando fragmentos de películas. Arturo Quirantes Sierra. Revista Eureka sobre Enseñanza y Divulgación de las Ciencias 8 (3), 334-340, 2011

- El cine y la literatura de ciencia ficción como herramientas didácticas en la enseñanza de la física: una experiencia en el aula. Sergio L. Palacios. Rev. Eureka. Enseñ. Divul. Cien., 2007, 4(1), pp. 106-122

- Fantasía e imaginación: su poder en la enseñanza. Kieran Egan. Ediciones Morata.

- El poder de la imaginación y de la creatividad para hacer ciencia. Marina García y Laura Matkovic. Revista QuímicaViva - Número 1, año 11, mayo 2012.

- Desarrollo de la creatividad en Educación Infantil. Inmaculada Cemades Ramírez. Revista Creatividad y Sociedad, septiembre de 2008, nº 12.